Cadenas de Interioridad



Jacobo Márchal Dömine

¿Cuántos nombres he recibido?
¿Y de qué me sirven?
vivir en el refugio del llanto
no te ha servido para comprenderme.

¡Eso lo sé!

Basta de nombramientos falsos,
mi piel no puede ser nombrada
para rechazar lo que esconde
el límite de mis propósitos.

La culpa se encubre en las palabras,
mis palabras, ¡Ah! Son aposento
para el mendigo que me habita,
es él quien busca salir en la desesperación.


¡Eso lo sabes!

Nómbrame sin llamarme,
sin tocar mi piel, sin descubrirme,
sin ser yo a quien llames.

Déjame ser en mi interior
lo que mi exterior no quiere reflejar,
lo que mi nombre no puede soportar.

Arango, las mismas necedades.
Llámame o no me llames…
O simplemente grita Jacobo Márchal Dömine.
Para el caso sería lo mismo.

**

Recuerdos

Y del tiempo…
Y de la muerte…
Y de la mirada al cielo con los ojos caídos…
Y del impulso haragán de nuestras mentes…
Y del silencio compartido con afán…
Y de tus brazos que me asfixian…
Y el misterio en tu labios…
Y de la oscuridad en la que existo…
Y del humo de mi cigarro…
Y de tus ojos cerrados ante los míos…
Y de tu sonrisa…
Y de la mía que no llega…
Y de la música que me embriaga…
Y del paisaje rustico de tus palabras…
Y del llanto…

Nadas más,
No recuerdo nada más.

**

Soy poema

Soy un poema escrito con
sangre de mis propias venas,
soy un canto, una oda, un
augurio en tiempos sin suerte.

Soy un poema escrito con
sangre de mis propias venas,
un poema de amor, de nostalgia,
de soledad y de muerte.

Cada movimiento de tus dedos
suspendidos en el aire que gotea,
cada palabra escrita, cada soneto,
cada uno de los sentimientos.

Soy un héroe, una tragedia,
mi vida misma es comedia,
todos ríen mientras mi cuerpo
sangra mi propia historia.

Soy un poema antiguo

escrito en lenguas extrañas,
todos intentan comprenderme
mas lentamente oculto mi frente.

Soy un poema escrito de sombra

en busca de luz, aquel que me dio
carne fue inspirado por su musa
a la cual pertenezco.

He nacido poema para darme a su intención,
arrancar de un cuerpo una sonrisa,
desnudar la blancura de la luz
y hacerla mía para que su calor evapore mi tinta.

Soy poema en prosa, una larga vida
y mucho que decir, más para callar,
un lamento que contar,
una mujer a quien amar,
un muerto a quien llorar,
un camino de avenencia y soledad.

Un poema de vida y muerte
el cual diariamente se rehace,
ávido y desmayado como
flora del fuego.

Soy un poema escrito con
sangre de mis propias venas…

…y tú estás destinada a leerme.

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