Jacobo Márchal

Jacobo Márchal


Poemas

Acto Natural

El árbol ha crecido con los años,
esta piel se expande junto con el ramaje
acrecentando la sombra que cubre
el verdor de la muda pradera.

¿Qué podemos esperar?

El frió ha traído a cuestas un oyente,
extraña criatura que asciende
silenciosa hasta tocar la copa
más alta que en la ciudad yace.

¿Qué podemos hacer?

La noche se encuentra con la lluvia,
el vestigio de las miradas
se opaca en la niebla
que contiene el oscuro lamento del ojo.

¿Qué podemos observar?

La vida salta entre dos abismos,
uno es tormenta en llamas
que vierte su sonido en la sombra,
el otro es ave sin alas.

¿Cómo podemos vivir?

*

Oración

Las oraciones son sollozados
tembleques dirigidos al cielo,
involuntarias palabras
que escalas la cima más alta.

Entre todas las cosas,
la palabra empozada
en sutiles lágrimas se desliza,
incalculable sortera de liviana luz.

Mordaz, indolente aridez,
fragilidad de infantes,
oraciones vacías en capaz de azur,
alados versos trepan grisáceas nubes.

¿Dónde esta Dios?

El niño enloqueció antes del amanecer,
su madre, arpía serena bulle entre
abrigos de pieles frescas, lozanas amarguras
tendidas en el pecho, de corazón a corazón.

La oración esta a punto de terminar,
deja que te cuente una historia:

El mundo es una lágrima hambrienta,
cayendo, cayendo lentamente por un molino,
esta lágrima no contiene reflejo alguno
y en medio de la balanza, extiende sus brazos
y el infante absorto termina su oración.

Esta es la historia de un Dios,
su silencio se extingue, impregnando
su olor por caminos celestes e ignotos.

Todos los santos gritan Amén.


*

Océano Noctámbulo


Oscuro puente tendido en medio
del hombre y su abismo,
con caminos adictivos entre
la figura y su sombra.

Deambulo tu oscuridad,
me adhiero a tus aguas
que me mueven el brío,
estoy calcinado en tus costas,
en tu sal de soledad
y de inviernos amarillos.

Marítimo cielo en mis vértebras
que de mordaz sonrisa
te posas en mis sueños.

Camino de caminos
locura de locuras
objeto de objetos
sombra de luz
sueño de insomnio.

Noctámbulo despierto
en sueños sexuales,
húmedas pesadillas,
adicción, adicción
a la carne húmeda.

Sudor de poros despiertos
sudor de noches solitarias
sudor de vírgenes amputadas,
sudor de piernas cerradas
sudor de dios
sudor de prisión
sudor de pensamiento
sudor de intuición
sudor de deseo
sudor de abismo
sudor de rojos cabellos
sudor de labios, de pelaje
sudor de monstruo
sudor humano…

Secreción de pesadillas ardientes,
rojos lagos en tu vientre
bombean efluvios sonoros,
gemidos mudos que entre
el sonido del silencio desaparecen
y se crean nuevamente.

Océano dormido y despierto
he llegado a tus arenas sin movimiento,
no estoy en ningún lugar
y no puedo llegar a ningún lugar,
estoy anclado a las sombras de ninguna luz
en océanos ausentes.

Noctámbulo, noctámbulo
soy océano de aguas saldas
sudorosa marea de poros hambrientos.

3 comentarios:

FRANCISCO PINZÓN BEDOYA dijo...

Hola Jacobo:

Acabo de llegar de comprar tu libro y de escucharte lanzarlo al aire de la noche lluviosa y de los ojos vidriosos de quines te escuchamos. Hallarte ha sido un agrata sorpresa

Un saludo bloguero desde este rincón, uno más d ela poe´sia del mundo

DdH dijo...

Increible

Luz Aída Vásquez dijo...

Mil bendiciones.